¡Qué emoción y qué gracia ver por primera vez al Vicario de Cristo en la tierra, nuestro Papa Benedicto XVI, a quien tanto admiramos y queremos!
Parece que fue ayer, en la ciudad donde estoy dando mi año como colaborador (León, Guanajuato, México), que decidí tomar la gran decisión de lanzarme a la peregrinación, hacer maletas y en un abrir y cerrar de ojos estar frente a 48 personas extrañas de diferentes partes del país y del mundo. Comprar boletos, terminar pendientes, concluir apostolados, apagar el árbol de navidad en el centro de mi sección, pagar luz, agua y teléfono, y salir para Roma.
El día esperado llegó y el centro de estudios superiores en Roma fue el anfitrión. Los kilos y caras nuevas no se hicieron esperar, seis meses habían pasado desde la última vez que los colaboradores nos habíamos reunido, y era en esta ocasión que nos volveríamos a ver.
Eric Rodríguez
Unos más chaparros y otros más altos, unos más flacos y otros más gordos, pero todos con el mismo espíritu, tan hermanos y amigos como siempre. Conocimos rostros y amigos nuevos, ya que la peregrinación se había encargado de unir a los participantes de los 3 cursillos que se llevaron acabo en el verano (México, EEUU y Europa), haciendo con ello que la experiencia a vivir fuese mucho mejor y con un ambiente muy especial.
La peregrinación comenzó: Orvieto, Florencia, Asís, Roma, Siena y el H. Óscar Cabello, L.C. como nuestro nuevo responsable, que junto con todo el equipo coordinador, conformado por los HH. Laureano, Aurelio y Alejandro, L.L.C.C. y los consagrados del Regnum Christi Fernando Rincón y Juan Carlos Novoa, hicieron de esta experiencia algo único para quienes nunca habíamos venido a Europa.
¡Qué emoción y qué gracia ver por primera vez, y tan de cerca, al Vicario de Cristo en la tierra, nuestro Papa Benedicto XVI, a quien tanto admiramos y queremos! ¡Qué grande, pero a la vez qué chico, lo vimos desde unos 300 metros de distancia la primera vez en su balcón, en la que nos dio la bendición y donde el ambiente empezaba a surgir!
Quién iba a decir que nos esperaban dos audiencias, donde algunos tuvimos la suerte de saludarlo y quedarnos la mayoría mudos al tenerlo tan de cerca, pero eso si, expresándole nuestro cariño, respeto y adhesión incondicional: ¡Viva el Papa!
Otras bendiciones faltaban por venir, como la de participar de igual manera en la misa de ordenación de 55 sacerdotes legionarios de Cristo. Que alegría y que bendición para la iglesia y para la Legión de Cristo. Pidamos siempre por todos ellos.
Navidad llegó y el Niño nació, y los colaboradores estuvimos presentes con Él. Año nuevo, igual de emotivo y fuera de todo lo que habíamos imaginado, una Navidad diferente. Pero faltaba una gran sorpresa para todos nosotros, que el P. Álvaro Corcuera, L.C. nos tenía reservada una misa y una cena en la que él mismo nos acompañaría; en verdad que la Legión y el Movimiento Regnum Christi no pudieron poner a mejor persona a cargo, la paz que trasmite y las palabras que a cada uno nos dirigió, son algo que nunca olvidaremos.
Lo mejor de todo y aquí ya termino, es lo que vivimos todos en nuestros ejercicios espirituales que fueron parte de la peregrinación y en donde encontramos esa paz con nosotros mismos y esa cercanía y dialogo tan grande con Dios, que te hacen amarlo y seguirlo en el camino por el que Él te necesite.
Qué bien me siento ahora como colaborador y qué dispuesto estoy para seguir trabajando por las almas, tratando de llevar una mejor vida, porque el mundo necesita de hombres comprometidos con Cristo; y el Movimiento y los colaboradores ya estamos dando el primer pasó, junto con otras realidades eclesiales.
Gracias, Dios, por ponerme en este camino, para estar hoy aquí, a 6 meses de haber iniciado mi año. Gracias, nuestro padre Fundador, por inspirarnos y ser nuestro mejor maestro y por haber fundado lo que hoy nos ayuda a todos nosotros, jóvenes del Regnum Christi. Gracias, P. Álvaro, por dirigirnos y aconsejarnos ahora; y gracias a todos nuestros directores espirituales, porque juntos hicieron que hoy todos pudiésemos experimentar lo que es dar un año al servicio de Dios.
Muchas gracias.
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